viernes 21 de mayo de 2010

Ayer

Ayer volví a un lugar que creí olvidado. Ayer dejé atrás el presente y el futuro. Ayer leí las cartas que me escribiste en el pasado.

Es curiosa la forma en la que vuelven los recuerdos. A veces, vienen casi de la misma manera en la que fueron creados y otras son como imágenes distorsionadas de otros momentos.



Ayer lo recordé todo. Ayer lo viví de nuevo. Y, para mi sorpresa, fue algo bonito. Fue como si lo echara de menos, aunque en realidad no es así. Pero la memoria juega malas pasadas. Se cree con derecho a intentar volvernos locos.

Ayer, por fin, logré olvidarte un poco más, recordándote.